¿Qué hacer si una persona fallece en casa?
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La muerte de un ser querido siempre es un impacto emocional profundo. En los primeros momentos, es fácil sentirse desorientado por el shock y el dolor. En esta situación, es importante mantener la calma y actuar de manera secuencial. Este artículo describe un orden general de действий que puede ayudar a orientarse. Es importante tener en cuenta que cada situación tiene circunstancias específicas y que, cuando sea necesario, conviene contactar con los servicios oficiales.
Primeros pasos urgentes
Si encuentra a una persona en casa sin signos de vida, la primera y necesaria acción es llamar a los servicios médicos de emergencia. Incluso si parece que no hay esperanza, solo un profesional médico cualificado puede certificar oficialmente el fallecimiento.
- Llame a los servicios de emergencia médica. Indique claramente al operador la dirección y la situación: «La persona está inconsciente y no respira». Esto es necesario para descartar estados que pueden parecerse a la muerte (por ejemplo, el coma) y para que el hecho quede registrado oficialmente.
- Espere la llegada de los médicos. El equipo que acuda realizará una evaluación y, por lo general, un electrocardiograma para confirmar la muerte biológica. Si ya no es posible prestar ayuda, los profesionales médicos emitirán un documento médico preliminar que confirme el fallecimiento.
- Llame a la policía. En muchos países, la intervención de las fuerzas del orden es un procedimiento estándar cuando la muerte ocurre fuera de un centro médico. La policía debe acudir para examinar el lugar y el cuerpo, con el fin de descartar una muerte violenta. A menudo son los propios médicos quienes informan a la policía, pero también puede hacerse de forma paralela.
Mientras espera la llegada de los servicios:
- No mueva ni toque el cuerpo. Esto es importante tanto por respeto a la persona fallecida como para preservar el entorno que será examinado por los médicos y la policía.
- Mantenga el estado de la habitación. Procure no mover ni limpiar nada. Esto es relevante para que los especialistas puedan evaluar correctamente la situación.
- Si es posible, mantenga una temperatura fresca. Según la época del año y las condiciones, se puede abrir ligeramente una ventana o encender el aire acondicionado. Esto puede ralentizar de forma natural los procesos biológicos.
- Cubra el cuerpo. Se puede cubrir con una sábana ligera o una manta. Esto no se hace por motivos médicos, sino por razones éticas y de respeto, para ocultar detalles que puedan resultar perturbadores y crear un ambiente más tranquilo para usted y otros familiares.
- Prepare los documentos. Localice el pasaporte o documento de identidad y el seguro médico de la persona fallecida, así como su propio documento de identidad. Esto puede ahorrar tiempo en los trámites posteriores.
En estado de shock y duelo, puede resultar difícil comunicarse y recordar detalles. Si es posible, suele ser útil encargar las cuestiones administrativas y organizativas a una persona de confianza —un «coordinador»— entre familiares o amigos. Esto le permitirá centrarse en sus emociones y en apoyar a otros seres queridos, mientras el coordinador se comunica con los servicios y controla los plazos.
Siguientes pasos tras la certificación de la muerte
Una vez que los médicos y la policía hayan completado sus informes, comienza la siguiente etapa.
Organización del traslado del cuerpo
El traslado del cuerpo al depósito mortuorio suele ser el siguiente paso necesario. Por lo general, el transporte por cuenta propia no está permitido, por lo que es necesario llamar a un servicio especializado.
Servicios públicos (a menudo gratuitos). Su activación puede ser organizada por los médicos o la policía. Es conveniente tener en cuenta que el tiempo de espera puede ser de varias horas.
Servicios funerarios privados (agencias). Esta suele ser una opción más rápida, y el vehículo puede llegar en el plazo aproximado de una hora. Al recurrir a estos servicios, conviene considerar los siguientes puntos:
- Verificar la legalidad de la empresa (licencia o registro oficial).
- Firmar siempre un contrato por escrito en el que se especifiquen claramente los servicios y su coste.
- Solicitar un documento que confirme la recepción del cuerpo y la hora del traslado (recibo u orden de servicio).
- El personal de la empresa puede indicar qué documentos emitidos por los médicos y la policía son necesarios para la entrega en el depósito mortuorio.
El depósito mortuorio y las cuestiones relacionadas con la autopsia
El siguiente paso suele ser la visita al depósito mortuorio.
Obtención del certificado médico de defunción
El certificado médico de defunción es un documento sanitario que acredita el hecho y la causa de la muerte. Es emitido por un médico (patólogo o médico forense) en el depósito mortuorio o en el centro médico al que fue trasladado el cuerpo. Para obtenerlo, será necesario presentar los documentos emitidos previamente por los servicios médicos de emergencia y la policía, así como, en la mayoría de los casos, su documentación y la de la persona fallecida. Por ello, se recomienda preparar con antelación todos los documentos y llevarlos consigo al depósito mortuorio.
Este certificado médico es la base para la obtención del siguiente documento, de carácter jurídico. Sin él, no es posible tramitar el certificado oficial de defunción.
Posible realización de una autopsia
Dependiendo de las circunstancias, puede ser necesario realizar un examen patológico o médico-legal (autopsia) para determinar la causa definitiva de la muerte. Esto no siempre es obligatorio, pero en algunos casos se realiza por exigencia legal.
- La autopsia puede no ser necesaria si la persona padecía una enfermedad grave de larga duración, estaba bajo supervisión médica y la causa de la muerte es evidente y natural (por ejemplo, en el caso de una enfermedad oncológica avanzada o una patología cardíaca crónica).
- La autopsia es obligatoria en casos de muerte repentina, cuando la persona no estaba bajo control médico, o cuando existen circunstancias que generan dudas en los profesionales que acuden al lugar (servicios médicos o policía). También es obligatoria si hay indicios de muerte violenta, accidente u otras causas no naturales.
Si se ordena dicho examen, el certificado médico definitivo de defunción necesario para obtener el certificado oficial será emitido por el depósito mortuorio una vez finalizada la autopsia. En estas situaciones, la negativa a la autopsia suele no ser posible, ya que forma parte del procedimiento de investigación.
Tramitación del certificado oficial de defunción
Tras completar los procedimientos médicos y obtener el certificado médico de defunción en el depósito mortuorio, se puede proceder a la obtención del documento oficial.
El certificado oficial de defunción es el principal documento jurídico que acredita el fallecimiento. Se expide por el organismo estatal encargado del registro civil (en distintos países puede tener denominaciones diferentes). En muchos Estados, la solicitud también puede presentarse a través de centros administrativos multifuncionales o portales de servicios públicos.
Para obtener el certificado oficial, normalmente se requiere su documento de identidad, el documento de identidad de la persona fallecida y el certificado médico de defunción emitido por el depósito mortuorio.
Este certificado oficial, y no el médico, es el que deberá presentarse ante bancos, compañías de seguros, fondos de pensiones, notarías y otras instituciones oficiales. Por lo general, su obtención es un paso previo necesario para la organización del entierro o la cremación, ya que se exige para autorizar estos procedimientos.
Primero se obtiene el certificado médico en el depósito mortuorio y, posteriormente, sobre esa base, el certificado oficial en el registro civil.
Cuestiones organizativas
Una vez resueltas las tareas más urgentes, llega el momento de organizar la despedida y el sepelio. Es importante tener en cuenta tanto los procedimientos formales como las convicciones personales.
Consideración de tradiciones religiosas y culturales. Si la persona fallecida o la familia tienen creencias religiosas específicas, conviene tenerlas en cuenta al organizar la ceremonia. Para obtener información precisa sobre prácticas permitidas y recomendadas (por ejemplo, la actitud frente a la cremación, los plazos del funeral o los ritos), se puede consultar a un representante de la confesión correspondiente, como una iglesia, mezquita, sinagoga o líder comunitario. Estas personas también pueden ayudar en la organización de la parte religiosa de la ceremonia.
Elección del método de sepelio. La decisión entre entierro o cremación la toma la familia, basándose en los deseos conocidos de la persona fallecida, en creencias religiosas o filosóficas y en consideraciones prácticas. La consulta con un representante religioso puede ayudar a aclarar las opciones aceptables.
Búsqueda de una agencia funeraria. Organizar todos los procedimientos de forma independiente en una situación de estrés puede resultar difícil. Se puede recurrir a una agencia funeraria. Es importante colaborar únicamente con empresas oficiales que ofrezcan un contrato escrito detallado, con una lista clara de servicios y precios. No firme documentos ni entregue dinero bajo presión, especialmente si las ofertas provienen de personas desconocidas que se presentan de manera insistente inmediatamente después de su llamada a los servicios de emergencia.
Aspectos financieros, jurídicos y administrativos
Tras resolver las cuestiones prioritarias, es importante ocuparse del acompañamiento documental y financiero. Para no pasar nada por alto, resulta útil dividir estos pasos en el tiempo: qué puede y debe hacerse antes del funeral y qué debe hacerse después, cuando ya se disponga del certificado oficial de defunción.
Qué puede hacerse antes del funeral (primeros 1–3 días)
Estos pasos pueden ayudar a suspender procesos en curso relacionados con la persona fallecida y a obtener apoyo inmediato.
Notificar al empleador. Póngase en contacto con el departamento de recursos humanos del lugar de trabajo de la persona fallecida. Esto es necesario para la finalización oficial del contrato laboral, el cálculo del salario final y para aclarar la posibilidad de recibir ayudas corporativas o pagos de seguros, si existieran.
Proteger las finanzas de la persona fallecida. Dado que los bancos suelen actuar únicamente con documentación oficial, se puede:
- Localizar y retirar físicamente las tarjetas bancarias para evitar su uso accidental o robos.
- Si tenía acceso legal a la banca en línea de la persona fallecida (por ejemplo, mediante un poder), se pueden bloquear temporalmente las tarjetas a través de la cuenta en línea. Esto no sustituye los procedimientos oficiales, pero es una medida de seguridad inmediata.
- Tener en cuenta que, para el bloqueo legal de cuentas, el cierre de depósitos o la obtención de compensaciones para gastos funerarios, será necesario acudir al banco posteriormente, después del funeral, con el certificado oficial de defunción.
Qué es necesario hacer después del funeral
Una vez que se dispone del certificado oficial de defunción, se puede proceder con los principales trámites jurídicos y financieros.
Solicitar la prestación por gastos funerarios. En muchos países, el Estado o los fondos sociales conceden un pago único a la persona que asumió los gastos del funeral. La solicitud suele presentarse ante el organismo correspondiente (fondo de pensiones, entidad de protección social o empleador de la persona fallecida) después del funeral, aportando el certificado de defunción y los documentos que acrediten los gastos.
Contactar con las compañías de seguros. Si la persona fallecida tenía seguros de vida, de salud o seguros asociados a créditos, es necesario presentar el certificado de defunción para abrir el expediente y recibir las prestaciones correspondientes.
Iniciar los trámites de herencia. Para formalizar los derechos sobre los bienes de la persona fallecida, los herederos deben acudir, dentro del plazo legal establecido (a menudo seis meses), a un notario u autoridad equivalente en el último lugar de residencia del fallecido. En esta etapa se resuelven cuestiones relacionadas con cuentas bancarias, bienes inmuebles y otros activos, así como el pago de deudas, si las hubiera.
Este enfoque por etapas permite abordar las cuestiones administrativas de forma sistemática, sin sobrecargarse en los primeros días, que suelen ser los más difíciles.
Principios fundamentales de actuación en un momento difícil
Al enfrentarse a la muerte de un ser querido, conviene recordar algunos principios básicos que pueden ayudar a atravesar los pasos necesarios:
- Dése tiempo. El shock y la confusión son reacciones normales. Intente mantener la calma y centrarse en acciones secuenciales.
- Deje la certificación de la muerte en manos de profesionales. El primer paso obligatorio es llamar a los servicios médicos de emergencia y a la policía. Solo ellos están autorizados a certificar oficialmente el fallecimiento.
- Protéjase frente al fraude. En estos momentos pueden aparecer «agentes» insistentes. No firme nada bajo presión ni entregue dinero o documentos a desconocidos. Utilice siempre contratos escritos para los servicios de pago y solicite comprobantes.
- No permanezca solo. Las gestiones organizativas en un estado de duelo son una carga pesada. No dude en pedir ayuda a familiares o amigos para repartir responsabilidades.
- Actúe paso a paso. No intente resolver todas las cuestiones en un solo día. Concéntrese primero en los pasos urgentes (servicios, depósito mortuorio, documentos), luego en la organización de la despedida y solo después en los aspectos financieros y jurídicos.
- Recuerde su bienestar psicológico. Cuidarse no es egoísmo. En los primeros días puede ayudar hablar con una persona cercana y, más adelante, acudir a un psicólogo especializado en acompañamiento en el duelo.
Esta información tiene como objetivo ayudar a orientarse en el orden general de las acciones. Los detalles pueden variar según el lugar de residencia y las circunstancias concretas.
Actualizado: 2025-12-21